Durante la II Semana por la Memoria (septiembre, 2009) El grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) presentó en la costa Caribe y en Bogotá su publicación Recordar y narrar el conflicto. Herramientas para reconstruir memoria histórica.
Este material pedagógico es una herramienta que ofrece instrumentos conceptuales, metodológicos, éticos y psicosociales para que desde distintas voces y lugares de la sociedad, se impulsen procesos autónomos locales y regionales de esclarecimiento de la verdad y construcción de las memorias. Está dirigido a personas interesadas en formarse como gestores de memoria que pueden ser hombres y mujeres con liderazgo en sus comunidades, maestros, funcionarios, periodistas, jóvenes y trabajadores culturales.
La memoria histórica participa de los procesos de democratización en situaciones de conflicto. Desde esa perspectiva, trabajar la memoria histórica implica incluir voces que han sido excluidas y suprimidas continuamente de los procesos de elaboración de la historia, sobre todo de aquella versión que se selecciona para ser oficializada en textos escolares, discursos públicos, monumentos o museos.
El objetivo del material es que proporcione herramientas que le permitan a quien lo use, explorar y entender modos de empoderamiento de las voces silenciadas, subordinadas y suprimidas en el ámbito de la memoria, recogiendo sus experiencias como víctimas de vejaciones específicas pero también como actores sociales y políticos con capacidad transformativa.
La metodología
El grupo de Memoria Histórica de la CNRR, por medio de la investigación de casos emblemáticos de la violencia en Colombia, aspira a construir un relato que sea incluyente, no solo en cuanto al producto –los informes– sino también en relación con el proceso mismo de construcción.
La metodología implica ejercicios participativos y dialogantes con habitantes de las regiones donde sucedieron los hechos, la realización de talleres, conversatorios, entrevistas, exposiciones, trabajos fotográficos y audiovisuales, y la compilación de formas de expresión creadas por las propias comunidades. Por medio de este ejercicio de construcción colectiva, Memoria Histórica pretende otorgar un lugar privilegiado a las voces regionales y locales, especialmente a las voces de las víctimas.
Memoria Histórica también entiende la pluralización de las memorias. Por esta razón este material pedagógico busca que los gestores de la memoria sean sensibles frente a las diferencias políticas y de género, clase, etnicidad, generación y opción sexual, que atraviesan a las comunidades de víctimas, a los actores del conflicto y a las propias instituciones para que en las reconstrucciones de memoria que ellos impulsan desde la región incorporen las distintas voces y sus tensiones.